Una mujer de 35 años recién divorciada quería disfrutar de la vida haciendo cosas que nunca había hecho. Una de ellas era masturbarse con esos caros y modernos consoladores automáticos. Ama de casa carioca probando el consolador que compró en la tienda. La traviesa chica probó el juguete y decidió grabarlo para enseñárselo a su mejor amiga.