Después de que su mujer se quejara de que no se había corrido, el marido llamó al vecino para que le ayudara. Cornudo borracho compartiendo a su mujer gilipollas con el vecino. Así que los dos chicos traviesos tomaron a esta gilipollas por sorpresa y le dieron su merecido. La traviesa se corrió y se desolló con las dos pollas embistiéndola, y el marido por fin hizo correrse a su mujer.