Soy un hombre de negocios al que le encanta llevarse a sus empleados a casa para jugar. Me corro mucho en el culo de mi empleada gilipollas. Esta pequeña gilipollas lleva tres meses trabajando en mi empresa y sólo ayer decidió venir a casa. Por supuesto, tuve que darle un incentivo muy lucrativo para poder follarme su culito caliente.